Estoy sentada en el borde de tu corazón.
Esperando resbalar como una gota de cera
Esa gota que cae poco a poco y te quema
Dejando huella, ahondándose en ti.
Mis piernas se agitan de un lado a otro
Pero creo que no llamo tu atención.
El borde se hace cada vez más estrecho
Y siento que tu mirada se pierde lejos de la mía
Siento que no te siento.
Algo me empuja.
Para caer al vacío
Para llegar al olvido
Y llorar
Como siempre.
Las veces que pensé en levantarme
y llegar al fondo de tu corazón...
Pensé y permanecí en el borde
Incitando a que me devorase tu olvido
Para no hacerse daño, para protegerse de mi.
Lo que te quiero.
Y las pocas veces que me atreví a decírtelo
Miré atrás.
Estabas tras de mi.
Tu mente me rechazaba.
Era un mecanismo de defensa
Ahora vuelvo a mirar.
Lejos de ti.
He caído
Me arropa la piel del olvido.
29.03.06
domingo, 20 de mayo de 2007
Ellos por ti
El viento se endurecía.
Ya no era aquel suave murmullo.
Ahora era fuerte y doloroso,
era como si golpease y arañase tu cerebro.
Y tú no supieras reaccionar.
Te perdieses
Y tu cabeza se ahogara para besar a la muerte.
Tu familia.
Ellos, junto a ti.
Ellos, sin ti.
Y cada vez más rápido.
Cada vez más fuerte.
Se acercaba.
Con cuidado.
Y ellos querían cogerte en sus brazos
para que no te volvieses a perder
para que tus ojos se perdieran en el amanecer
de un nuevo día, de una nueva vida.
29.03.06
Dedicado al tío de Javi.
Escrito después de haber hablado con Sagra, la madre de Javi, introduciéndome por una vez en la piel de ellos, aquellos que tanto le quieren.
Ya no era aquel suave murmullo.
Ahora era fuerte y doloroso,
era como si golpease y arañase tu cerebro.
Y tú no supieras reaccionar.
Te perdieses
Y tu cabeza se ahogara para besar a la muerte.
Tu familia.
Ellos, junto a ti.
Ellos, sin ti.
Y cada vez más rápido.
Cada vez más fuerte.
Se acercaba.
Con cuidado.
Y ellos querían cogerte en sus brazos
para que no te volvieses a perder
para que tus ojos se perdieran en el amanecer
de un nuevo día, de una nueva vida.
29.03.06
Dedicado al tío de Javi.
Escrito después de haber hablado con Sagra, la madre de Javi, introduciéndome por una vez en la piel de ellos, aquellos que tanto le quieren.
Nuestras manos
Tus manos
pálidas y frías.
Mis manos
oscuras y cálidas
Tú
Necesito tus manos para guiarme.
Junto a ti
junto a ellas.
Yo
Te necesito para llegar lejos.
Allí donde el mar nos engulla
de un golpe
los dos juntos
por siempre.
12.03.06
pálidas y frías.
Mis manos
oscuras y cálidas
Tú
Necesito tus manos para guiarme.
Junto a ti
junto a ellas.
Yo
Te necesito para llegar lejos.
Allí donde el mar nos engulla
de un golpe
los dos juntos
por siempre.
12.03.06
Juntos, lejos, muertos
Te mato
Me duele
Me dueles
Morimos juntos
Amándonos
Sintiéndonos
Extrañando nuestros besos
Juntos
Puede que haya jugado contigo
Puede que todo se imponga
Puede que todo siga arañando
nuestros corazones
nuestras vidas
Y yo aquí.
Lejos de ti.
Pero necesito tu voz
para hacerme fuerte
y gritar
Sin miedo
Alto.
Y tú allí
Muerto por mi
¡Mírame!
No puedo ahogarme sola
Te necesito.
¡Ven!
Te amo tanto...
12.03.06
Me duele
Me dueles
Morimos juntos
Amándonos
Sintiéndonos
Extrañando nuestros besos
Juntos
Puede que haya jugado contigo
Puede que todo se imponga
Puede que todo siga arañando
nuestros corazones
nuestras vidas
Y yo aquí.
Lejos de ti.
Pero necesito tu voz
para hacerme fuerte
y gritar
Sin miedo
Alto.
Y tú allí
Muerto por mi
¡Mírame!
No puedo ahogarme sola
Te necesito.
¡Ven!
Te amo tanto...
12.03.06
Punzante desamor
¡No! ¡No mires atrás!
El mundo puede darte la espalda otra vez.
¡No! ¡No agotes tus lágrimas!
El desamor es poderoso.
Enferma la mirada del amante.
Ahogada la pasión de los dos;
la de ella muerta en suspiros,
la de él muerta en deseo.
El desamor es doloroso.
Punzante y retorcido.
Como una daga en tu cuello.
Como un enmarañado juego
de dos, de ninguno.
El desamor es inesperado.
Como si la vida se partiera en dos.
Y el viento te rajara la cara.
Y la noche sobre ti muriera.
Como si la vida agotase su voz.
¡Todavía no mires! ¡Espera!
Todo está tan oscuro y vacío...
Todo es tan incierto en un mundo tan inflado de maldad...
07/03/06.
El mundo puede darte la espalda otra vez.
¡No! ¡No agotes tus lágrimas!
El desamor es poderoso.
Enferma la mirada del amante.
Ahogada la pasión de los dos;
la de ella muerta en suspiros,
la de él muerta en deseo.
El desamor es doloroso.
Punzante y retorcido.
Como una daga en tu cuello.
Como un enmarañado juego
de dos, de ninguno.
El desamor es inesperado.
Como si la vida se partiera en dos.
Y el viento te rajara la cara.
Y la noche sobre ti muriera.
Como si la vida agotase su voz.
¡Todavía no mires! ¡Espera!
Todo está tan oscuro y vacío...
Todo es tan incierto en un mundo tan inflado de maldad...
07/03/06.
Tempestad
Sí; ahora sí lo llamaría tempestad.
Un tenaz murmullo sobre la vida,
un tono celoso e incomprendido,
una sincera mancha de dolor en sus ojos; en su profunda mirada.
No podía mirar atrás; ¡no! Ella no lo haría.
No podía detenerse y caminar sobre un mundo lleno de miradas rotas, de extraña amabilidad e incesante egoísmo.
No podía ni siquiera adelantarse al tiempo, como deseaba, como soñaba.
Ella, ella... Quería crear otro mundo y vivir.
Enmudecer al dolor, para que no gritase, para que no se clavase una y otra vez.
Musitar, lentamente, para olvidar al agobio.
Desinflar el poder de los más poderosos y ahogarlo, también lentamente, para acabar con la desigualdad.
Bendecir lo más profano para agotar la contradicción de lo sagrado.
Saciar nuestra sed para acabar con la mentira.
Matar a la guerra.
Liberar a la libertad.
Amar.
26.01.06
Un tenaz murmullo sobre la vida,
un tono celoso e incomprendido,
una sincera mancha de dolor en sus ojos; en su profunda mirada.
No podía mirar atrás; ¡no! Ella no lo haría.
No podía detenerse y caminar sobre un mundo lleno de miradas rotas, de extraña amabilidad e incesante egoísmo.
No podía ni siquiera adelantarse al tiempo, como deseaba, como soñaba.
Ella, ella... Quería crear otro mundo y vivir.
Enmudecer al dolor, para que no gritase, para que no se clavase una y otra vez.
Musitar, lentamente, para olvidar al agobio.
Desinflar el poder de los más poderosos y ahogarlo, también lentamente, para acabar con la desigualdad.
Bendecir lo más profano para agotar la contradicción de lo sagrado.
Saciar nuestra sed para acabar con la mentira.
Matar a la guerra.
Liberar a la libertad.
Amar.
26.01.06
viernes, 13 de abril de 2007
Un día más
Un día más.
Lejos de todo, cerca de nada; allí se encontraba su pequeña y frágil mirada.
Se sentía rota, vacía; la acechaba un sentimiento casi perdido, casi muerto.
Las lágrimas parecían no acabar y aumentaba su deseo de abandonarlo todo, una vez más, un día más.
Ella, ella, ella.
No quería recordarla, tampoco quería amarla como la amaba.
Puede que fuera una coincidencia, puede que fuera una vida, puede que la matase poco a poco su peligrosa y enmarañada personalidad.
La suave y fría lluvia se derretía por todo su cuerpo, las nubes se ensombrecían, la noche se apoderaba del mudo tiempo, de la perfecta imperfección, del indeciso miedo, del profundo amor, del desgarrador aullido del deseo.
Se apoderaba de todo, e inundaba con su presencia su pequeño corazón.
Un día sin sol
mi mano acariciando su pelo.
Un estrellado cielo
Yo
mi deseo, mis caricias
Ella
su mirada, sus besos.
La lluvia inundando toda la cuidad
mi cuerpo frío junto a su cuerpo desnudo.
Paz
una palabra de sus suaves labios.
Perfección
mis manos acariciando su rostro,
su pecho contra el mío.
Pereza
nuestros cuerpos abrazados.
Vida
ella.
Estaría perdida un momento más, un día más.
Ahogaba su tristeza tras un cristal.
No volvería
¡No! No volvería a amarla después de todo.
Hoy
Hoy será un día lento y herido, un día aquejado por la soledad, un día muerto...
Un día más.
Lejos de todo, cerca de nada; allí se encontraba su pequeña y frágil mirada.
Se sentía rota, vacía; la acechaba un sentimiento casi perdido, casi muerto.
Las lágrimas parecían no acabar y aumentaba su deseo de abandonarlo todo, una vez más, un día más.
Ella, ella, ella.
No quería recordarla, tampoco quería amarla como la amaba.
Puede que fuera una coincidencia, puede que fuera una vida, puede que la matase poco a poco su peligrosa y enmarañada personalidad.
La suave y fría lluvia se derretía por todo su cuerpo, las nubes se ensombrecían, la noche se apoderaba del mudo tiempo, de la perfecta imperfección, del indeciso miedo, del profundo amor, del desgarrador aullido del deseo.
Se apoderaba de todo, e inundaba con su presencia su pequeño corazón.
Un día sin sol
mi mano acariciando su pelo.
Un estrellado cielo
Yo
mi deseo, mis caricias
Ella
su mirada, sus besos.
La lluvia inundando toda la cuidad
mi cuerpo frío junto a su cuerpo desnudo.
Paz
una palabra de sus suaves labios.
Perfección
mis manos acariciando su rostro,
su pecho contra el mío.
Pereza
nuestros cuerpos abrazados.
Vida
ella.
Estaría perdida un momento más, un día más.
Ahogaba su tristeza tras un cristal.
No volvería
¡No! No volvería a amarla después de todo.
Hoy
Hoy será un día lento y herido, un día aquejado por la soledad, un día muerto...
Un día más.
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